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martes, 12 de noviembre de 2013

¿Por qué no conoceremos nunca la paz?

Es fácil de comprender si aceptáramos la existencia de una ley kármica que afectara a los países o a su asociación, como la Unión Europea. Nuestro pasado nos anunciaria, irremediablemente, milenios de sufrimiento como el que hayamos infringido al resto.

Pero como parece que esto, al no ser demostrado científicamente, no nos acojona lo suficiente como para pensar en cambiar de hábitos, quizás nuestro presente pueda infundirnos algún temor de que el profético encabezado de este post sea real.

Podemos empezar hablando de infinidad de ejemplos, pero me quiero centrar en alguno de los más visibles, como el apoyo incondicional en guerras claramente injustas (si es que alguna lo es), políticas económicas que son productoras insaciables de las desigualdades y pobrezas que el sistema necesita, vallas inmorales en las mismas fronteras que antes fuimos a atravesar con nuestros ejércitos, cuchillas inhumanas, etc... sin fin.

Quizás la prueba más clara que puedo aportar es un pequeño ejemplo. Si afirmo estar en pie de guerra, soy comprendido de inmediato por la totalidad de mis vecinos y no necesito dar muchas explicaciones de mi estado y sus consecuencias posteriores. Pero si, por el contrario, afirmo encontrarme en pie de paz, lo primero que me encuentro es la mirada de extrañeza en los que me rodean y la necesidad de explicarme hasta el infinito. Parece una cosa poco importante, pero no lo creo. Me explico.

Si debemos invadir un país, porque su comportamiento no es el "adecuado", porque nos interesan sus recursos o cualquier otra peregrina razón, nos ponemos en pie de guerra. ¿Qué quiere decir?

Inmediatamente ponemos a disposición de los invasores, satélites, armas (que no falten, ya haremos más), tanques, aviones, animales de carga, cientos de miles de soldados, perros, ingenieros, material de campaña, médicos, enfermeras, camillas y todo un puto hospital desmontable si hace falta (creo que me empiezo a encender, sorry) porta-aviones, banderas, zapadores, una cabra, banda de música, cátering, camiones, telescopios, Marta Sanchez, toneladas de ropa...

Es lo que corresponde al estado de pie de guerra. No hay demoras, no hay discusiones ni debates esteriles. Al instante están en marcha.

Ahora bien, si en ese mismo país no tenemos el más mínimo interés comercial, pero sufre la desgracia de cruzarse en el camino de un tifón, un huracán, un terremoto o un tsunami, deberíamos ponernos inmediatamente en pie de paz. En su lugar usamos la más sibilina y perversa de las hipocresías para no hacer nada.

Sabemos de sobra que, cada cierto tiempo, una desgracia como esa asola partes del mundo que han sido sistemáticamente debilitadas por el resto de sus vecinos. Sus efectos son devastadores cuando se encuentra terreno abonado con la pobreza. Irán, Haití, Indonesia, Filipinas...

Entonces, en lugar de tener todos los recursos del mundo preparados para acudir al auxilio minimamente humano con los vecinos, ponemos números de cuenta para que las abuelitas pongan cinco euros de su pensión a causa de darle pena con la tele. Montamos telemaratones, conciertos, minutos de silencio, recogida de alimentos y mantas. No hay dinero para esto, necesitamos tu aportación para que podamos hacer algo con esos pobrecitos. ¿Aún no lo ves? Más lejos te queda la paz.

Podría escribir diez páginas más sobre el tema y volcar toda mi indignación, pero me la llevo pues creo que la necesitaré. A buen entendedor, pocas palabras bastan.






miércoles, 12 de junio de 2013

El camino es...

El camino es MAGIA
por llevarnos en todo momento al lugar preciso, a la hora adecuada. Por dirigir el movimiento de esta gran orquesta en la que el peregrino no es más que una nota musical que camina por un pentagrama lleno de árboles.

El camino es FE
como combustible para no abandonar el empeño de llegar, para no dejarnos vencer por las dudas y las debilidades, pues la fe consiste en creer en una certeza incierta.

El camino es ENTREGA 
para  hacer posible la solidaridad entre los hombres y mujeres. La entrega, con fe y magia, es caminar  con un timón manejado por expertas y fuertes manos.

El camino es ESFUERZO
pues no se entiende tener un deseo sin la  suficiente motivación para poder cumplirlo.

El camino es SUPERACIÓN PERSONAL
para llegar siempre un poco más allá de dónde creíamos poder llegar.

El camino es CONVERSACIÓN INTERIOR
porque en un cuerpo cansado por el esfuerzo, aparece con mayor claridad la voz del Alma.

El camino es RECONOCER A DIOS
en cada árbol, en cada piedra, en la flor, en el canto de los pájaros, en el majestuoso planear de las ágilas, en el rumor constante del río, en la tormenta... Todo lo que habla, habla el lenguaje del Mundo.

El camino es CONVIVENCIA E IGUALDAD
porque sufre igual el banquero que el profeta de la revolución silenciosa. Porque comparten cama, mesa, camino y ampollas; porque intercambian sueños, ilusiones, alegrías, llantos y temores. Y destino.

El camino es SOL, LLUVIA, FRIO, NIEBLA
pues el clima de nuestro interior, de nuestra alma, recorre las diferentes estaciones, acercándose y alejándose sucesivamente de nuestro incandescente corazón.

El camino es LA RESPUESTA A UNA LLAMADA
amplificada por los espacios de nuestro universo interior, haciendo inútil el intento de pasar por sordo, ignorando tremendo eco.

El camino es HUMILDAD Y RESPETO
porque un alma humilde es un alma en paz. Esa clase de paz y humildad que aparece cuando uno cada vez se hace más grande y puede comprender que eso le hace más pequeño por momentos. El respeto contribuye a la paz y sin paz personal es imposible respetarse.

El camino es REFLEXIÓN Y COMPRENSIÓN
para no pasar mirando escaparates o, lo que es peor, formar parte de ellos. Repensar para comprender, para recomponer el rompecabezas de la vida desde una nueva perspectiva que nos muestra los ángulos oscuros.

El camino es TOLERANCIA
aceptación y desapego como lubricante de las relaciones entre iguales con diferentes dolores. El camino baja a jueces y reyes de sus tronos.

El camino es LIBERTAD
como el aire que se respira, como el agua de la cantimplora, como ese pequeño resto de azúcar que nos devuelve de agotamiento. ¿Qué hay de bueno sin libertad? 

El camino es SACRIFICIO
para asumir la responsabilidad que conlleva ser libre; para seguir soñando con el objetivo aunque nuestra viste se nuble para siempre; para que el dolor se convierta en un compañero más y que el sufrimiento no sea opción.

En definitiva, el camino es AMOR
y vida, porque vivir es caminar y la vida un camino lleno de señales que, como esas flechas amarillas, nos guían hacia la gran comunión del ser humano, para liberar todo su potencial de amar. El que nos convierte en Dios.

#caminosantiago #caminoes #peregrino

lunes, 27 de mayo de 2013

Un libro para salvar el mundo

Supongo que no se puede ser spoiler si se habla de dos películas de los años 60 pero, por si acaso, aquí va la advertencia de que van a ser destripadas un poquito.

En 1960, un notable director de películas de ciencia ficción, George Pal, se atrevió con una obra de H. G. Wells: The Time Machine (La Máquina del Tiempo). La adaptación se estrenó en España con el nombre de "El Tiempo en sus manos", supongo que por darle una pincelada lírica a un título de por sí bastante explícito.


En ella, un apasionado y romántico cientifico (Rod Taylor) lleno de sueños y buenas intenciones, inventa una máquina que le permite viajar por el tiempo. Monta una cena en su casa con sus amigos con el fin de enseñarles la máquina. El grupo, intelectuales y científicos de finales del XIX, muestra un amplio conocimiento de la realidad social, cultural e intelectual de su época y especialmente el protagonista, un hombre culto en todas las areas de la ciencia y las humanidades, que muestra preocupación por el devenir del camino de la humanidad bajo los parámetros de su época.

El bueno de Rod, viaja al futuro mucho antes que Marty McFly fuera llamado gallina en una cafetería. El extraño artilugio tampoco tiene mucho envidiar al mítico Delorean, a pesar de no tener condensador de Fluzo.

Como decía, el bueno de Rod tiene la esperanza de encontrarse una humanidad en paz. Un ser humano evolucionado hacia todas las virtudes posibles.
La realidad no puede ser más dura para nuestro ingenuo heroe, pues sus dos primeras paradas le muestran las consecuencias de las dos grandes guerras mundiales.

Ya es mala suerte, pero la tercera no es mejor, ya que se detiene en el momento de un cataclismo nuclear provocado por la tercera guerra mundial, que él señalaba en 1966.


Desesperado, logra huir en el último momento para comprobar que ese acontecimiento provoca el fín de todo lo conocido, oculto bajo una capa de cenizas y lava durante milenios.

Finalmente vuelve a vislumbrar la luz y detiene la máquina en el lejano 802.701. En esa época vuelve la calma y la paz; vuelve la vida, y con ella, la civilización. Una nueva especie, con forma humana, pero vacía de toda humanidad. Seres pacíficos, inocentes y absolutamente vacíos. Conviven con otra especie, nocturna, canibal y agresiva. El miedo continua.

Tras unas peripecias, sale por piernas de esa época y tras darse un paseo por el final cósmico de nuestro planeta, regresa a su tiempo, a su casa, con sus amigos.

Como es de esperar, sus razonables colegas se muestran escépticos con la historia que acaba de relatarles con tanta excitación. Nuestro hombre se lo piensa un momento y decide saltarse toda la historia de violencia que acaba de saber que le espera. Regresa al futuro, al momento en que una nueva humanidad puede empezar de cero. Cuando sus amigos se dan cuenta que se ha marchado, uno de ellos nota que falta un libro de su biblioteca. Se lo ha llevado consigo. Ante la curiosidad de saber qué libro ha elegido para construir un nuevo mundo, uno de ellos nos devuelve la pregunta: ¿qué libro te llevarías tú?

En 1966, François Truffaut, adaptó así mismo, la novela de Ray Bradbury: Fahrenheit 451 (Curioso que sea el año del Holocausto final de la novela de Wells)



"La película se sitúa en una sociedad posterior al año 1990, en donde la tarea de los bomberos ya no es la de apagar incendios (las casas de ese momento no son inflamables) sino la de quemar libros, ya que, según su gobierno, leer impide ser felices porque llena de angustia; al leer, los hombres comienzan a pensar, analizan y cuestionan su vida y la realidad que los rodea. El objetivo del gobierno es impedir que los ciudadanos tengan acceso a los libros, pues vela para que los ciudadanos sean felices, que no cuestionen sus acciones y rindan en sus labores."


En este caso nuestro héroe es un bombero, Montag, que empieza a pensar tras un encuentro con una joven y libre muchacha. Ella le cuestiona y le alimenta la curiosidad por los libros que quema. Montag comienza a leer y se produce una revolución en su interior que le lleva a cuestionar sus creencias y la vida montada en torno a ellas.

Tras cumplir el último encargo de quemar su casa y todos sus libros escondidos, decide salvar uno y huir con la chica.

Ella le muestra la comunidad de hombres y mujeres que han salido del sistema. Son los hombres-libro, pues cada uno de ellos ha memorizado un libro para salvarlo en espera de épocas más favorables. Lo trasladan de generación en generación. Inmediatamente me volvieron a la cabeza, una vez más, aquellas palabras oídas en los Andes: "Cada vez que un anciano muere, se cierra una biblioteca".


En las dos películas se nos muestra a los libros como herramienta de salvación de la humanidad. Todo el saber, el pensamiento, la experiencia de nuestra Historia es el hilo conductor que nos lleva a la evolución del ser humano. Es el arma más eficaz contra las fuerzas de la involución, oscuras y constantes.

Me gustaría conocer la respuesta a cada una de las dos cuestiones:
¿Qué libro te llevarías al futuro para empezar a construir una humanidad virgen?
¿Qué libro salvarías de la quema general para aprendertelo y hacerlo perdurar?

¿Te atreves?

#timemachine #lahuelladorada #truffaut #HGWells #Fahrenheit451
Fuente: Wikipedia

martes, 21 de mayo de 2013

Una barra de bar en un museo

Pertenezco a una generación y a un lugar que ha vivido cómodamente entre derechos fundamentales. Y ha sentido esa relativa comodidad sin haber tenido que luchar por conquistarlos. (Así debería ser para todos)

Pero ahora los ha perdido. Y cómo no ha conocido la lucha por su llegada, no sabe cómo hacer para recuperarlos.
Como todo aquel que necesita y quiere aprender, hay que volver la vista hacia los que más hayan tenido que luchar. Sólo debemos mirar a cualquier comunidad indígena, a las resistencias frente al fascismo, la revolución del pueblo en Francia, las luchas frente a las tiranías... o el esfuerzo de nuestros padres en este país de dos caras.

Hay gran diversidad de métodos para la conquista y distintas duraciones de los derechos conseguidos. Podemos saber que la violencia enfrentada a la violencia no ha tenido demasiados resultados duraderos.

Deja demasiadas marcas en el alma de los hombres para poder respirar la paz.

Otro colectivo, que históricamente ha tenido que arrancar derechos fundamentales a golpe de uñas, es la minoría afroamericana de uno de los paises que se señalan como protectores de la libertad y esos mismos derechos que les negaban a sus vecinos más oscuros de piel.

Esta sección de la barra de un bar se encuentra expuesta en un museo de los EEUU. ¿Cuál es la razón para que hayan arrancado este trozo de bar para llevarla a un museo de gran prestigio? ¿Alguna borrachera memorable? ¿Algún brindis histórico? ¿Alguna apuesta contundente?

La verdad es que no ocurrió nada de eso. Es más, ni siquiera ocurrió el acto más lógico que puede ocurrir en un lugar como ese: consumir algo. Y por eso está en un museo.

Cuatro jovenes negros se sentaron en esos taburetes con toda normalidad y pideron una consumición. Nada extraño. Lo único extraño e inexplicable es que ese era un acto que tenían prohibido. Su color de piel no es el adecuado. Pero ellos se sentaron, en silencio, tras pedir las bebidas. y no es que fueran unos muchachos que no conocieran las mutilantes normas, lo sabían y desobedecieron con toda conciencia. Era la rancia américa de 1960 y ese acto, que a cualquiera de nosotros nos parece tan normal y simple, se convirtió en la tecla que cambió las cosas.

Permanecieron en el local todo el día. Sin nada frente a ellos.


Al día siguiente, fueron muchos más. Y al otro aún más. finalmente el ejemplo estalló como un Big Bang por todos los lugares, sumando blancos avergonzados por su conciencia. Todo un ejemplo de viralidad, como nos gusta decir ahora.

Y no fue fácil, pues si os fijais en los ojos de los ignorantes que asedian a los protestantes vereis al de siempre.

Son los que señalan a la gente diferente; los que aprietan los gatillos; los que callan frente a las injusticias; los que lloran de amargura en soledad.

Ese acto funcionó. Los derechos se recuperaron.

Nunca se sabe cómo ocurre. No se puede preveer, pero a veces, un acto que parece simbólico y aislado se convierte en el encendido de la mecha. Esos muchachos valientes no tenían una expectativa tan grande en su acción, aunque seguro que una esperanza les empujó a dar un paso al frente. Hoy tenemos la barra del bar en un museo, y deberíamos tener el asiento del bus de Rosa Parks, y la pequeña rueca de Gandhi, y la baldosa que pisas ahora mismo.













#derechosfundamentales #rosaparks #noviolencia #4degrensboro
Fuentes: Kurioso

lunes, 20 de mayo de 2013

Siddartha busca empleo

Siddhartha fue a casa del comerciante Kamaswami, una vivienda suntuosa, y unos criados le introdujeron en una habitación adornada con costosos tapices, donde esperó al amo de la casa.

Kamaswami entró; era un hombre vivo, ágil, de pelo recio y canoso, de ojos cautos, prudentes, de boca codiciosa. Se saludaron amistosamente amo y huésped.

-Me han dicho- empezó a decir el comerciante- que eres un brahmán, un hombre instruido, pero que buscas un empleo en casa de un comerciante. ¿Es que has caído en la pobreza, brahmán, para verte obligado a solicitar un empleo?

-No -dijo Siddhartha-, no he caído en la pobreza, ni he estado nunca en ella. Sabrás que vengo de los samanas, con los que he vivido mucho tiempo.

-Si vienes de los samanas, ¿cómo puedes dejar de estar en la pobreza? ¿Es que los samanas no carecen de todo?

-Yo carezco de todo -dijo Siddhartha-, es como tú piensas. Ciertamente que carezco de todo. Sin embargo, carezco de todo voluntariamente; por eso no estoy en la pobreza.

-¿Y de qué quieres vivir si no tienes nada?

-Todavía no he pensado en ello, señor. He vivido en la pobreza más de tres años, y nunca he pensado en de qué vivir.

-Entonces es que has vivido de la hacienda de otro.

-Posiblemente. También los comerciantes viven de los bienes de los demás.

-Bien hablado. Pero no toma lo de los otros de balde; les da a cambio sus mercancías.

-Así es como debe ser en realidad. Todos toman, todos dan; así es la vida.

-Pero permite: si tú no tienes nada, ¿qué puedes dar?

-Cada cual da lo que tiene. El guerrero da fuerza; el comerciante da mercancías; el maestro, enseñanzas; el labrador, arroz; el pescador, peces.

-Muy bien. ¿Y qué es lo que tú tienes para dar? ¿Qué es lo que tú has aprendido, qué es lo que sabes?

-Yo sé pensar. Yo sé esperar. Yo sé ayunar.

-¿Eso es todo?

-¡Creo que eso es todo!

-¿Y para qué sirve? Por ejemplo, ¿para qué sirve el ayunar?

Para mucho señor. Cuando un hombre no tiene nada de comer, ayunar es lo más razonable que puede hacer. Por ejemplo, si Siddhartha no hubiera aprendido a ayunar, hoy tendría que aceptar cualquier trabajo en tu casa o en cualquier otra parte, pues el hambre le hubiera obligado a ello. Pero, de esta forma, Siddhartha puede esperar tranquilamente, no conoce la impaciencia, no conoce la necesidad, puede dejarse sitiar largo tiempo por el hambre y puede reírse de todo. Por esto es bueno ayunar, señor.



#siddartha #HermanHesse










martes, 23 de abril de 2013

lunes, 12 de marzo de 2012

La paz en Euskadi

Aquellos que banalizan la paz, son los mismos que banalizan la violencia.

La paz es un proceso complejo que no debe ser pasado por alto. Aquello que se ha erosionado durante años, no se resuelve con un gesto, con una pose, con un anuncio o con más violencia. Se resuelve mediante un largo y costoso proceso de educación por la paz.

Hay muchos actores, hay muchos matices. Hay demasiadas heridas.

Sin duda, el primer paso obvio, es la renuncia a la violencia por parte de los violentos. sin eso no se inicia el proceso.

A partir de aquí he escuchado de todo con respecto a los siguientes pasos a dar.

No es fácil, pero tengo motivos para creer que en Euskadi se están haciendo bien las cosas. Hay gente preparada y con la suficiente determinación para llevar esto hasta el final. Y no son policias, ni militares, ni van armados. Son agentes de paz.

Se callaron las armas y es el momento de las palabras.

La paz no es decir que lo dejo y aquí no ha pasado nada.
La paz no es lanzar todo el peso de una justicia ciega y vengadora contra todo el que se mueva.
La paz no es venganza, ni olvidar sin más. La paz es reparar todas la grietas abiertas en el tejido social durante la inundación de la violencia.
La paz es generosa. Porque generosas son las personas de bien.

Maravilloso trabajo emitido en tv3 sobre parte de ese proceso: la construcción de un relato en común sobre lo ocurrido.

Me llama la atención que tanto las víctimas, como los terroristas que participan en este proceso, lo hacen a pesar del sentir mayoritario de sus compañeros. Están rompiendo muros en sus propios castillos y eso es fundamental para avanzar.

Ahí va mi reconocimiento a su valentía por ello.

Impagables las palabras de la víctima sobre el odio y la necesidad de venganza.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Los cadáveres de la democracia

El pasado Miércoles se hizo pública una noticia tan interesante como ilustrativa y esperanzadora. El gobernador de Oregón suspende la pena de muerte en el estado hasta el final de su mandato.

Gran noticia para los derechos humanos.

Pero no nos quedemos en la celebración y profundicemos un poco para comprender qué ha pasado.

Al leer la noticia podemos comprobar que no es una iniciativa promovida por factores políticos (no obedece a la presión de ninguna entidad ni lobby), sino exclusivamente por elementos personales y de conciencia del gobernador. Esto es novedoso.

La cuestión es que el estado de Oregón no se ha destacado especialmente por el número de seres humanos castigados por la pena capital, ya que desde que se instauró nuevamente, en 1984, "sólo" dos seres humanos la han padecido.

Lo que hace muy interesante la noticia es que el gobernador que firmó esas dos condenas, es el mismo que ahora acaba de suspender la pena de muerte. ¿Qué ha pasado?

John Kitzhaber fue gobernador del estado durante los períodos de 1985-1992 y 1995- 2003. Fue en este último mandato cuando ejecutó a los dos infelices condenados. En 2010, volvió a ser elegido para el cargo.

En el intervalo entre 2003 y 2010 algo le ha debido de ocurrir para ser tan contradictorio.

"Fueron las decisiones más agónicas y difíciles que he tenido como gobernador, y lo he revisado y preguntado una y otra vez en los últimos 14 años", ha confesado ahora.

Cualquiera que haya podido leer la excelente novela de Dostoievski "Crimen y castigo" comprenderá qué es lo que le ha pasado en esos 14 años.

Los dos cadáveres se han levantado de su tumba cada noche durante estos 14 eternos años para ir a visitar al señor kitzhaber en su cama y reclamarle justicia.
Le han venido a visitar cuando jugaba con sus hijos, cuando hacía el amor con su mujer (si los tiene), cuando celebraba los cumpleaños... En la mirada de cada joven que le recuerde sus rostros... Ha vivido un auténtico infierno cuando su conciencia se ha despertado y ha cuestionado todo aquello en lo que creía. Firmó las condenas en nombre de sus ciudadanos, en nombre de una ley. Pero las firmó él.

Ahora vuelve a estar en el cargo. Y para Diciembre le tocaba ejecución.

"La pena de muerte practicada en Oregón no es imparcial ni justa, ni rápida ni certera. Y no es aplicada de manera igual a toda la gente", "es hora de que Oregón considere otro acercamiento. Rehúso ser parte de este sistema desigual y comprometido por más tiempo, no permitiré más ejecuciones mientras sea gobernador". Esta es su respuesta.

37 seres humanos son los beneficiados directamente por esta acción de conciencia.

Los cadáveres vuelven a sus tumbas, el trabajo está hecho y todo está en su sitio.

John Kitzhaber duerme por fín toda una noche del tirón. Tal es el peso que se ha quitado de encima.

Con terminos como guerra justa y muertes en nombre del orden, la democracia y la libertad, creemos tapar el grito de todos los inocentes, de todos los seres humanos eliminados sin dignidad. No nos engañemos, los muertos de la democracia también gritan ¡justicia! También perseguirán nuestras conciencias en el grado en que las hayamos permitido, alentado o ignorado.

Me pregunto cómo dormiran estos tres si su conciencia se despierta...¿Qué harán para equilibrar las cosas y callar a sus muertos junto a la mesita de noche?



¿Y nosotros?

domingo, 13 de noviembre de 2011

Pekín Express


Interesante programa la noche de los domingos en Cuatro. Supongo que lo conoces pues esta es su cuarta edición. La novedad de este año es el cambio de escenario y en lugar de recorrer Asia, han pasado a celebrar su peculiar carrera en la tierra madre africana.

Debo confesar que no he visto las anteriores ediciones. O, por lo menos no las he seguido semana a semana.

Me gusta porque permite muchas lecturas desde distintos ángulos. Las parejas concursantes deben recorrer grandes distancias sin dinero. Están abandonados a su suerte y, sobre todo, a la generosidad de su entorno.

Paran coches en medio de la carretera para que les lleven gratis al lugar de destino, duermen en casas a las que pican a la puerta como desconocidos, siempre apelando a la hospitalidad de la gente que se encuentran. En ocasiones logran que la gente les pague billetes de autobús, o les ayudan, muy comprometidos en cualquiera de las pruebas que deben superar.

Insisto, siempre contando con lo mejor de una gente a la que, de repente, una carrera de unos europeos les pasa por delante de la puerta.

El tratamiento del programa en general con la gente, la cultura y los países que recorren es bastante correcto. Hace pedagogía y trata de mostrar las verdaderas realidades de los lugares. Es de agradecer la ausencia de frivolidad.

Otra cosa son los concursantes. Hay de todo. Hay quien está encantado de la experiencia, hay quien compite, hay quien se asquea de todo y alguno hay que incluso ha mostrado comportamientos y actitudes claramente racistas y clasistas, que consiguieron removerme el estómago y sentir mucha vergüenza ajena. Pero esto es minoría, gracias a Dios.

Pasadas las semanas y con el lógico agotamiento de una carrera realmente dura, incluso los más motivados y encantados, comienzan a perder las formas, y lo que antes era todo educación ya se ha convertido en falta de respeto, desgana, y mala educación a veces con aquel al que le estás pidiendo un favor.

Pero creo que es producto del cansancio y la tensión, nada grave.

Lo que me gusta ver, programa tras programa, además de la evolución de los concursantes, y de los lugares que visitan, es la manera tan relativamente sencilla que tienen de ser ayudados en cualquier situación. Y están visitando los lugares más pobres del planeta. Siempre aparece alguien sonriendo ofreciéndose para transportarlos a cualquier lado, para cederles un espacio para dormir, para compartir su escasa comida, para conseguirles todo aquello que necesitan. Sin recibir nada a cambio. Sin suponer una molestia. Sonrisas y más sonrisas.

Gracias a ellos, una carrera- espectáculo como esta es posible.

Ahora hago el ejercicio de imaginarme la carrera al contrario. Sueltan en Europa a varias parejas de indígenas africanos. Sin un euro. Y... ¡Que comience la aventura!

Me los imagino en medio de la Diagonal, intentando parar uno de nuestros coches para ir a Tarragona, por ejemplo. ¡Pobres! ¿Qué les explicarán a los mossos de Puig?

Trato de pensar en ellos cuando tuvieran que picar una de nuestras puertas en la noche, pidiendo un espacio para dormir gratis... ¡Ojalá algún día la televisión pueda mostrar esa cara nuestra!

Esa misma carrera sería absolutamente imposible en nuestro entorno, pues como decía antes, apela a lo mejor de la gente. Cada día tenemos "negritos" abandonados por una patera que se encuentran en la misma situación que nuestros concursantes. Pero ellos, a pesar de no estar jugando, se juegan la vida y, en ocasiones la de sus hijos.

Cualquiera que haya viajado un poco y haya tenido la fortuna de atravesar esa línea imaginaria que separa el mundo rico del pobre, sabe que esa actitud de ayuda de la gente es constante. Y siempre con esas sonrisas....

Me gustaría que el entorno en el que debo criar a mis hijos fuera capaz de ayudar a quien lo necesita con la misma generosidad que ellos.

martes, 18 de octubre de 2011

desmontando paradigmas II: si no hay dinero, no se puede hacer

La primera vez que lo escuché estaba colgado del brazo de mi madre enfrente de un escaparate. Trataba de convencerla, a la manera de los críos, para que me comprara algo que ya ni recuerdo. Ella zanjó la polémica con esa demoledora frase:
"Si no hay dinero, no se puede hacer"

Desde entonces he reflexionado un poco en cómo nos hemos acostumbrado a que las cosas acaben con esa frase.

Incluso ahora parece que el dinero ha tomado una posición tan elevada que rige nuestras vidas por completo. No sólo tiene el poder de que se materialicen las cosas, las ideas de los humanos, sino que ahora, además, tiene la conciencia para decidir cuáles hace realidad.

¿Y cuál es su criterio?

Fácil. Sólo subvenciona aquellas iniciativas que ayudan a generar más dinero. Es como un virus extraterrestre explotando a la humanidad para clonarse y multiplicarse perpetuamente. Ese es su criterio.

Con esta lógica, quedan fuera de la realidad todas aquellas iniciativas que benefician al ser humano, o a su entorno vital, que no cumplan la condición de generar más dinero.

Si quiero y tengo la capacidad de montar una empresa de armas, el dinero me pondrá alfombras y flores en la entrada de sus bancos.

Si quiero montar una asociación por la paz, el guardia de seguridad impedirá la entrada de este piojoso idealista.

Si quiero montar alguna industria para explotar los recursos de cualquier otro país con una soberanía secuestrada y además invertiré los beneficios en paraísos fiscales, me lloverán las ofertas.

Pero si quiero montar una iniciativa de pedagogía ambiental con una comunidad que no recicla, ni tiene sensibilidad con un tema vital, la respuesta será unas cuantas risas.

Si quiero matar y destruir, el dinero lo hará posible.

Si quisiera construir un orfanato.....

Por eso aceptamos esa respuesta cuando nos dicen que no se acaba con el hambre en el mundo, porque no hay dinero.

Costaría unos cuantos miles de millones hacerlo realidad. ¡Cómo si la comida no existiera!

Sin embargo aceptamos gastar ¡4000 millones de dólares! DIARIOS en gasto militar para mantener este orden asimétrico y perverso.
Como no hay dinero, no se hace. Como hay dinero para matar y por matar, se hace.

Pero si pienso un poco más, me doy cuenta que no es el dinero el que hace posible las ideas de los hombres, sino su voluntad. Es la voluntad lo que el dinero realmente puede comprar.

Si las pantallitas de los expertos están llenas de números rojos, significa que hay crisis y por lo tanto pobreza. Pero yo me pregunto ¿qué es lo que cambia de un día para otro para que todo cambie de esa manera?

Hambre, recortes en salud, educación y servicios sociales (en los países en que tenemos), desahucios, familias en la calle. Todo esto viene determinado por la interpretación de unos expertos de los datos de unas pantallitas que no se qué diablos miden.

Si no hay dinero, no se puede hacer.

Pero, ¿acaso los árboles dejan de dar frutos?¿los campos pierden su fertilidad? ¿Los médicos han olvidado curar? ¿ya no tenemos los materiales y el conocimiento de fabricar casas y puentes? ¿Los maestros ya no saben enseñar nada?

Todo eso está, pero sin dinero, no hay la voluntad de hacerlo. El médico no cura si no cobra. El maestro no enseña si no cobra. El albañil no construye si no cobra. El poeta no sueña si no cobra.

Si seguimos aceptando esta lógica, 36000 niños morirán mañana por desnutrición y nuestro olvido. Pero siempre les podremos decir como a nuestros hijos cuando quieren que les compremos algo:
"si no hay dinero, no se puede hacer.... lo siento"


lunes, 10 de octubre de 2011

Desmontado paradigmas- "La ley del más fuerte"


A lo largo de mi vida, he dedicado mucho tiempo y energía a desaprender.

Al principio era un proceso largo y farragoso, tratando de cuestionar y analizar cada una de las verdades que venían incorporadas en mi educación.

Un día, en un supermercado observé una montaña de latas perféctamente apiladas. Al momento mi inquietante imaginación me trajo la imagen de todas esas latas como si fueran todas esas verdades que trataba de desmontar en mi cabeza. Estaba realizando una labor de extirpación quirurjica metódica, ordenada y pulcra. Pero por un momento, al observar detenidamente la montaña de latas pensé que lo mejor para desmontarla era quitar las de abajo. El resto se desplomaría.

Fué un gran descubrimiento, a la vez que un gran alivio. Las latas de abajo representaban las "grandes verdades" sobre las que se sostenían las demás. Los paradigmas o axiomas que daban validez al resto de pequeñas verdades. Al localizarlas y extraerlas primero, las demás caían solas.

Una de esas grandes verdades aceptadas interiormente, sin que pasen por un higienico proceso de revisión, es una frase comúnmente aceptada como una verdad incuestionable: "La evolución es el proceso de supervivencia del más fuerte."

Y nos quedamos tan anchos.

Pero, ¿de dónde viene esa visión? y, sobre todo, ¿cuánto de verdad contiene esta afirmación?

En 1831, uno de esos hombres excepcionales que nos regala la historia de vez en cuando, cruzaba la pasarela del Beagle, el barco en misión científica en el que le habían contratado, para una travesía que duró cinco intensos años. Un viaje cuyos resultados cambiarían para siempre nuestra mirada sobre el mundo. Y sobre nosotros mismos.

Charles Darwin puso su mirada en todo lo que vió para mostrarnos el proceso más mágico de todos los que hemos sido capaces de comprender. Nos enseñó que la vida no es algo quieto, estable y completo. Es un proceso dinámico, en constante cambio. Nos abrió la puerta a la magia de la evolución.

Era tan grande lo que descubrió que pasó más de 20 años antes de dar a conocer públicamente su idea. ¡Todo un ejemplo de prudencia y humildad! Al final, presionado, casi fue obligado a proponer su teoría de la evolución de las especies.

El mismo trató de poner mucha prudencia en sus ideas, temiendo que pudieran ser malinterpretadas o que trajeran grandes males para la humanidad. Desgraciadamente no lo consiguió, pues si el humano puede cagarla, no hay casi ninguna duda de que lo hará. El miedo de Darwin se vió confirmado con el nazismo, la eugenesis y algo más difuso, pero más tenebroso si cabe, llamado Darwinismo social, para mayor verguenza del pobre Charles.

Algunos tratan de mezclar las leyes de la biología con el comportamiento social. Si bien tienen puntos en común, la segunda dispone de un elemento del que carece la primera: la conciencia.

Si indagas un poco por el concepto del darwinismo social, podrás comprobar como se ofrece como colchón intelectual, filosófico y científico de ciertas verdades que hacen que el mundo de los humanos sea tal como es. Este sistema social que hemos montado está diseñado para ser una competición entre nosotros, para ver quién es el que prospera, como si fueramos machos enseñando nuestras plumas ante la frágil hembra que está tratando de seleccionar nuestros genes. El más fuerte sobrevivirá. el débil desaparecerá por el simple hecho de serlo.

El mismo Darwin, que ya tuvo que pelear en vida con esa inexacta visión, defendió en su día que la política social "simplemente no podía guiarse por principios de lucha por la supervivencia y selección natural".

Ese principio justifica la mayor parte de las desigualdades que vivimos en este planeta y es pilar fundamental de la cultura de violencia que sufrimos.

Ese principio es falso. O por lo menos inexacto. La teoría de Darwin no nos habla exclusivamente de la supervivencia del más fuerte, sino de la supervivencia del más apto.
A veces, y solo a veces, el más apto es el más fuerte.

En otras ocasiones, el más apto es el más débil. Sólo hemos de mirar nuestro glorioso pasado evolutivo, cuando vivíamos llenos de pelos, quitándonos los piojos unos a otros en las ramas de los árboles. Llegó un momento en que allí no había paraíso para todos, así que los más fuertes, seguramente, bajaron a hostias a los más débiles, quedándose para ellos las copas de los árboles.

El pobre y débil animal humillado, se encuentra en el suelo con un cuerpo adaptado para los árboles. Pero se defiende. Poco a poco se yergue y libera sus extremidades delanteras. Hoy, este que escribe y tú que lees, somos descendientes de esas pobres bestias que fueron los más débiles en los árboles y los más apañados a dos patas.

Otro ejemplo para demostrar que ese axioma no es válido, es que si el éxito en la evolución se basará en ser más fuerte, no ha habido sobre la Tierra animales más fuertes y grandes que nuestros primos los dinosaurios. Pero mira por donde los que progresaron en uno de los mayores cataclismos que hemos debido afrontar fueron los pequeños mamíferos. Como antes en el mar los que prosperaron fueron los que se adaptaron a respirar oxigeno y ser débiles en el agua.

Ese es el principio verdadero: la supervivencia del más fuerte, se transforma en el progreso del más apto.
Quizás ahora las actitudes que nos hagan más aptos para progresar en la vida no sean las propias de ser el más fuerte, acaparar posesiones, cometer injusticias, ejercer la violencia en cualquiera de sus formas. Quizás el más apto sea el que tenga comportamientos más solidarios, como esas partículas primigenias que se asociaron para crear los primeros micro-organismos. O quién adopte posturas más generosas, más empáticas o simplemente el que sea capaz de vivir con amor... En fin, ese es un enigma que se resolverá en milenios.

Pero para mí es muy oxigenante el haberme quitado esa visión de competencia por asegurarme un puesto en el podio de los supervivientes. Debo ser yo mismo, en mi mejor versión y esperar a ver qué pasa. Pero ya no me trago el cuento de los más fuertes que se creen con derecho a pasar por encima de mí en virtud de ese principio. O de aquellos que me señalan que siendo bueno en este mundo no se llega a ningún sitio. Y mucho menos acepto que el mundo exija el sacrificio de los más débiles como ley cósmica, para justificar este sistema actual. Amén..

sábado, 8 de octubre de 2011

Síntesis


Cuarenta mentes de pensamiento avanzado. Profesionales y expertos de todos los ámbitos. Diversidad de culturas, de religiones y de especialidades en un notable esfuerzo de aportar soluciones a los problemas y conflictos del planeta. Casi nada.

Se reúnen con ilusión en la India con el Dalai Lama, para disfrutar de unas jornadas de trabajo en la que tratarán de presentarle esas soluciones al monje, esperando su apoyo e implicación.

El resultado debes verlo por ti mismo en el vídeo que te propongo. El documental "Dalai Lama, renacimiento" es la síntesis (así se llama el grupo) de lo ocurrido en las jornadas.

Sorprendente el giro magistral que ejecuta el Dalai Lama sobre los participantes. Ilustrativa la evolución del proceso de los participantes durante las jornadas.
Buscaban soluciones y se llevaron preguntas y trabajo... mucho trabajo.

Pero esta vez en la dirección adecuada y con la actitud necesaria.

lunes, 3 de octubre de 2011

Los cuentistas

Concédeme cinco minutos para ver este video...

A vivir del cuento from Un peregrino on Vimeo.



La clase política convertida en casta. Es difícil entrar, pero luego no es necesario salir.

La mayoría son licenciados en derecho, pero a los veintitantos se han afiliado a un partido político y si lo consiguen, acceden a su primer cargo público en poco tiempo. Una concejalía, una secretaría, ayuntamientos, diputaciones...

Jamás han ejercido su profesión.

Desde ese momento su vida cambia. Y no por la responsabilidad que le da el representar al pueblo que lo ha elegido y para el que debería trabajar honestamente. Cambia porque acceden al piso de arriba. Al escalón de los cargos públicos. Sueldo atractivo y estable, privilegios como vehículos oficiales, etc. Y lo más importante, contactos que bien usados le llevarán a encadenar cargos y sueldos pase lo que pase. Si faltan cargos los inventamos. Hay lealtades que deben pagarse.

Desgraciadamente, por lo general no son lo más avanzado de la sociedad a nivel intelectual, moral o profesional. Es precisa cierta falta de escrúpulos para ascender en ese mundo. Es lugar para pillos.

Lo más preocupante, sin embargo, es que señores que no han conocido la vida de las personas a las que gobernarán, ni la conocerán nunca, determinen las leyes que marcarán la vida de todas esas personas. De ahí los desaguisados.

Su estatus les permite llevar a sus hijos a colegios privados, a veces en el extranjero, suscriben mutuas privadas y planes de pensiones elevados, pueden comprar inmuebles sin demasiado sufrimiento y con la solvencia y seguridad que da la estabilidad de su sueldo.

Es inaceptable que los que gestionan la educación pública no sea usuario de ella.

Es incomprensible que quien gestiona la sanidad pública no sea usuaría de la misma.

Es lamentable que quien gestiona nuestro sueldo, no deba gestionar uno similar en su vida personal.

Intolerable que quien gestiona nuestro transporte público no lo use ni en campaña electoral.

Cómo pueden tener la sensibilidad necesaria para ser justos en nuestro mundo, si ellos viven en otro. Un mundo desde el que no conocen lo que es ir a buscar trabajo con la cabeza agachada, pues es lo más parecido a vender tu alma, aceptando cualquier cosa a cambio de un mísero sueldo, para poder seguir jugando al juego que los mantiene en su puesto. No sufren las colas en los hospitales. Sus hijos no se mezclan con los obreros, con los inmigrantes...

No sufren los olores y apretones del metro en hora punta.

No saben lo que es trabajar de sol a sol y después llevar una casa como esas heroínas que me cruzo a diario. Haciendo malabares con poco presupuesto.

No saben lo que se sufre cuando no puedes pagar la hipoteca, el alquiler, la comida de tus hijos...

Y cada día salen por la tele, y nos piden esfuerzo, apretarnos el cinturon, trabajar duro por la causa... Tu educación será peor, tu sanidad será un desastre... Es que hay crisis, ¿Sabe usted?

No es buen síntoma para la democracia, que la casta dirigente no cambie nunca, que no vivan nuestras vidas, que tanto nos curten y nos hacen crecer. He visto tíos con un destornillador en la mano, que en 24 horas arreglaban el mundo. O por lo menos lo enderezaban. Pero jamás podrán acercarse a esos de los coches y los matones.

Si les discutes utilizan eso que llaman violencia de estado para mantener el orden. El suyo.
Se dan casos incluso de cargos públicos heredados...

Es necesario terminar con el secuestro de nuestro futuro por parte de personas que no lo quieren compartir con nosotros. No les demos el poder. Desobedéceles.

Extraña batalla la que convierte en revoluionario el simple acto de apagar la tele.



viernes, 30 de septiembre de 2011

Si vis pacem, para bellum

En el marco del XX encuentro de Barcelona, organizado por la Fundació per la Pau y Justicia i Pau, con el tema "desmontando el negocio de la guerra", estuvimos en la conferencia inaugural a cargo de D. Federico Mayor Zaragoza.

Como siempre la lucidez, claridad y energia con la que se expresa el expresidente de la UNESCO, nos llena de optimismo. No es de extrañar el éxito de la convocatoria en un aula del CCCB que obligó a limitar la asistencia.

Debo decir, una vez más, que es un descanso para mi cerebro y mi espíritu asistir a una conferencia sobre temas cruciales y que una persona de ese nivel hable sin máscaras, sin eufemismos, con el corazón sobre la mesa. Estoy muy asqueado de esas intervenciones politicamente correctas donde no se dice nada en miles de palabras. Se usa un guión recurrente para no mojarse y no dar demasiado a pensar a la gente.

El señor Mayor Zaragoza, no sólo ama aquello que hace, sino que además se nota que aquello en lo que cree está asentado en lo más profundo de su alma y su conciencia. Así se aprecia la diferencia.

Trataré de hacer un breve resumen sobre lo que explicó, para que aquellos que no tuvieron la fortuna de entrar no se queden sin la fuerza de sus palabras.

Nos contó que siendo niño, su madre le dijo que para ser feliz debía luchar por su libertad, dedicarse a lo que amara y, sobre todo, "que no aceptara nunca lo inacepatable". Se nota que ha seguido el consejo de su sensata madre.


Nos habló del paradigma actual que se resume en la "perversión" de la frase "si vis pacem, para bellum" (Si quieres la paz, prepara la guerra). Es la base del negocio. Y estamos pagando las consecuencias de aceptar lo inaceptable, de callar en lo que denomina el "delito de silencio".

Nos mostró su preocupación por el hecho de que después del atentado a las torres gemelas, se cambió la tendencia del gasto militar, que había iniciado una tímida recesión. Volvió a abotefearnos en la cara con el dato que DIARIAMENTE se gastan en el mundo CUATRO MIL MILLONES de dólares en ese ámbito. Inmediatamente después nos avergonzó al recordar que cada día dejamos morir de hambre a 36 mil niños. INACEPTABLE. Nuestro silencio, también.

Volvió a insistir en la improrrogable transición de los súbditos espectadores hacia ciudadanos actores. Es nuestra responsabilidad. Y para ello es indispensable la recuperación de la democracia en su máxima expresión, diferenciando el hecho de que te cuenten a que te tengan en cuenta. Si no nos implicamos en esa lucha, estaremos aceptando lo inaceptable y por lo tanto, siguiendo las indicaciones de su madre, estaremos muy lejos de la felicic¡dad.

Nos recordó el origen de este desaguisado en las lamentables figuras de Reagan y la "dama de Hierro" que antepusieron, tras la caida del muro, las leyes del mercado por encima de los derechos de los ciudadanos. Aún no hemos corregido esta desviación y es un deber no retrasarlo.

Se preguntó dónde estaban todos estos organismos que ahora nos echan la soga al cuello cuando aquí estában inflando el negocio inmobiliario y generando la insostenible situación económica que ahora pagamos todos.

Entre las soluciones, propuso la federación de Europa y de España también, promoviendo una unión en valores verdaderamente democraticos y de unos principios éticos de no aceptar lo inaceptable. Globalizar la ética. Por supuesto la recuperación de la democracia, de la que está promoviendo una declaración universal al estilo de la de los derechos humanos. La transición, de la mano de los ciudadanos actores, de este negocio de la guerra hacia una auténtica cultura de paz. Sustituir la fuerza por la palabra, la injusticia por la igualdad...

En fin, que da para mucho un par de horas con este señor y, como siempre os recomiendo cualquiera de sus videos de Youtube.

No quiero olvidar el fundamental papel que otorga a las mujeres en el cambio. Siempre nos expresa su deseo y convencimiento que cuando las mujeres ocupen un 20% de los organos de decisión importantes, el cambio empezará a correr. Actualmente nos informa que estamos sobre una cuota de un 12%, así que aún nos queda trabajo.

Destacó con alegría que le habían parecido valientes las palabras de la ministra de Defensa, al denunciar que se estaban comprando materiales bélicos (aviones y tanques...) que no necesitan con dinero que no tienen. Hay una obligación de hacerlo por pertenencias a la OTAN. Cada vez que un dirigente de un pais, se ha recogido las mangas y ha denunciado la presión de la industria armamentística y su poder, las consecuencias han sido lamentables. Nos recordó las figuras de los presidentes que se enfrentaron al negocio de la guerra, unos con más timidez que otros, desde los dos Kennedy, Rabín, Sadat y otros, con un final común.

Si quieres paz, construye la paz...

¿Qué somos? ¿Ciudadanos o súbditos sumisos?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Reflexiones peregrinas

Recuerdo aquellos tiempos en que había que ganar unas elecciones para ganarse el derecho a los puestos de gobierno. Ahora parece un mero trámite sin demasiada importancia.
Y soy capaz de hacer esta contundente afirmación cuando todos los medios no dejan de repetir machaconamente quien va a ser el ganador de unas elecciones que tendrán lugar...¡¡el 20 de Noviembre!!
Parece que la estrategia está calando en la sociedad y prácticamente todo el mundo da por hecho algo que debería ser noticia el día que se produjera. Ya nadie pone en duda que el Sr. Rajoy y su partido ocuparan los puestos de mando del gobierno.
¿Y por qué no nos ahorramos el coste del paripé de montar todo el pollo que suponen las elecciones y su correspondiente y agotadora campaña? Si total, ya está decidido.


La
democracia ha cambiado mucho en estos años. El mundo también.

Estos que van a ganar, aún no han dicho qué piensan hacer. Ya no importa. Tampoco es que puedan hacer mucho por nosotros. Los que han decidido que van a ganar antes incluso de que les votemos ya les dirán lo que tienen que hacer.

Supongo que es la ingenuidad del que llega de un viaje como el camino de Santiago, que es lo más parecido a bajar de otro planeta que conozco.
Ya no se ni cuanto tiempo hace que todos los informativos de todas las cadenas, empiezan con noticias relativas al dinero, con señores estresados mirando unas pantallitas amenazantes en las que discurren números extraños. Luego un señor encorbatado, bajo el lema de "experto", nos explicará en que consiste todo sin explicarnos nada. El mundo funciona según lo que digan esas pantallitas.
Y encima aseguran que si una persona, el presidente del FMI, el ministro de economía de cualquier país, las agencia de riesgo (actor nuevo que emerge con fuerza) o incluso Lady Gaga dice algo, afectará a esos datos terriblemente sin posibilidad de remedio. Estamos esclavizados
por esas pantallitas tenebrosas.
Y son extremadamente inestables. Si en unas salen unos numeros rojos, significa que cientos de miles de personas moriran de hambre sin remedio. Lo dicen las pantallitas.

No consigo comprender a lo que hemos reducido al ser humano. No consigo comprender como nos hemos dejado hacer esto.


¿Despertaremos? ¿Seremos merecedores de la libertad que deberíamos gozar sólo por el inexplicable hecho de haber nacido en este planeta? ¿Nos tomaremos en serio alguna vez las declaraciones de los derechos humanos?
¿Sabremos asumir nuestras responsabilidades? ¿Cómo es posible que nos hayamos olvidado de respetar por encima de todo el valor de una vida humana y el indiscutible derecho de desarrollar la experimentación de su vida en libertad?

viernes, 16 de septiembre de 2011

Sobre el estado


"La autoridad del gobierno – porque yo gustosamente obedeceré a aquellos que pueden actuar mejor que yo, y en muchas cosas hasta a aquellos que ni saben ni pueden actuar tan bien – es una autoridad impura: porque para ser estrictamente justa tiene que ser aprobada por el gobernado. No puede tener
derecho absoluto sobre mi persona y propiedad sino en cuanto yo se lo conceda.

El paso de la monarquía absoluta a una limitada, de la monarquía limitada a la democracia, es el progreso hacia el verdadero respeto al individuo. Hasta el filósofo chino (Confucio) fue lo suficientemente sabio para ver en el individuo la base del imperio.

¿Es la democracia que conocemos la última mejora posible de gobierno? ¿No es posible adelantar un paso en el reconocimiento y la organización de los derechos del hombre?
Jamás existirá un Estado realmente libre e iluminado hasta cuando ese Estado
reconozca al individuo como un poder más alto e independiente, del cual se deriva su propio poder y autoridad y lo trate de acuerdo a ello.

Me complace imaginar un Estado que finalmente pueda darse el lujo de ser justo con todos, y que trate al individuo con respecto; más aún, que no llegue a pensar que es inconsistente con su propia tranquilidad si unos cuantos viven separados de él, no mezclándose con él, sin abrazarlo, pero cumpliendo con su obligación de vecinos y compañeros.

Un Estado que produjera este fruto y lo entregase tan pronto estuviese maduro
abriría el camino para otro Estado, aún más perfecto y glorioso, que yo he soñado también, pero que aún no he visto por ninguna parte."

Henry D. Thoreau- "Manifiesto de la desobediencia civil"



jueves, 15 de septiembre de 2011

Sobre la desobediencia civil

"Creo de todo corazón en el lema “El mejor gobierno es el que tiene que gobernar menos”, y me gustaría verlo hacerse efectivo más rápida y sistemáticamente. Bien llevado, finalmente resulta en algo en lo que también creo: “El mejor gobierno es el que no tiene que gobernar en absoluto”.
Y
cuando los pueblos estén preparados para ello, ése será el tipo de gobierno que tengan. En el mejor de los casos, el gobierno no es más que una conveniencia, pero en su mayoría los gobiernos son inconvenientes y todos han resultado serlo en algún momento.
Las objeciones que se han hecho a la
existencia de un ejército permanente, que son varias y de peso, y que merecen mantenerse, pueden también por fin esgrimirse en contra del gobierno. El ejército permanente es sólo el brazo del gobierno establecido. El gobierno en sí, que es únicamente el modo escogido por el pueblo para ejecutar su voluntad, está igualmente sujeto al abuso y la corrupción antes de que el pueblo pueda actuar a través suyo."

"Pero, para hablar en forma práctica y como ciudadano, a diferencia de aquellos que se llaman “antigobiernistas”, yo pido, no como “antigobiernista” sino como ciudadano, y de inmediato, un mejor gobierno.
Permítasele a cada individuo dar a conocer el tipo de gobierno que lo impulsaría a respetarlo y eso ya sería un paso ganado para obtener ese respeto. Después de todo, la razón práctica por la cual, una vez que el poder está en manos del pueblo, se le permite a una mayoría, y por un período largo de tiempo, regir, no es porque esa mayoría esté tal vez en lo correcto, ni porque le parezca justo a la minoría, sino porque físicamente son los más fuertes. Pero un gobierno en el que la mayoría rige en todos los casos no se puede basar en la justicia, aún en cuanto ésta es entendida por los hombres.
¿No puede haber un gobierno en el que las mayorías no decidan de manera virtual lo correcto y lo incorrecto – sino a conciencia?, ¿en el que las mayorías decidan sólo los problemas para los cuales la regulación de la conveniencia sea aplicable? ¿Tiene el ciudadano en algún momento, o en últimas, que
entregarle su conciencia al legislador? ¿Para qué entonces la conciencia individual?
Creo que antes que súbditos tenemos que ser hombres. No es
deseable cultivar respeto por la ley más de por lo que es correcto. La única obligación a la que tengo derecho de asumir es a la de hacer siempre lo que creo correcto.
Se dice muchas veces, y es cierto, que una corporación no tiene
conciencia; pero una corporación de personas conscientes es una corporación con conciencia. La ley nunca hizo al hombre un ápice más justo, y a causa del respeto por ella, aún el hombre bien dispuesto se convierte a diario en el agente de la injusticia."

Henry D. Thoreau- Manifiesto de la Desobediencia civil



miércoles, 1 de junio de 2011

Spanish Revolution III



Sí, ya se que somos muy pesados, que no paramos con lo mismo. Se que estas informado y tienes una opinión muy firme. Todo esto son chorradas, no sirve para nada, el mundo siempre ha sido así y siempre seguirá así... Conozco todos esos argumentos...

Ahora te pido que veas el video.

¿Te han dado los medios que te informan una secuencia clara y fiable de lo que sucedió allí el Viernes 27? No es Damasco, ni el lejano Bagdag, es la plaza que está muy cerca de tu casa. Y toda esa gente no son hipies, ni vagos, ni maleantes, ni perroflautas. Esa es tu gente, la que te cruzas en la calle, en el metro, en el café. La gente de tu barrio, de tu calle. Tu hijo, tu vecino, tu empleado... YO.

Quizás no comprendas nada, quizás des media vuelta y hagas como que no existe y continues tu vida rutinaria, pero amigo, ten en cuenta que toda esa gente está en la calle gritando por tu dignidad también, esa gente se ha dejado pegar por ese ideal y esa creencia. Esa es su fuerza. ¿Tu te dejarías pegar por tu indiferencia? Ya te contesto yo y te ahorro la verguenza. NO. No tienes suficiente fuerza, porque la indiferencia no te la da. Es más difícil desobedecer, pues hace falta convicciones y coraje para hacerlo. Obedecer parece simple, sólo has de acallar tu conciencia y eso, vecino, es imposible. Te seguirá torturando mientras vivas si no levantas tu grito de indignación con un mundo que no te gusta.

Se puede cambiar, de hecho, YA HA CAMBIADO, se ha abierto una brecha en el mundo y ahora hay que posicionarse. ¿De qué lado estás? ¿Qué posibilidades tienes de estar quieto si el mundo se mueve bajo tus pies.

Sabiendo esto, puede que no te haya convencido, es posible que no sepa hacerlo, pero te pido, de todo corazón, que si no los apoyas, por lo menos no los insultes. Tu admiración, respeto y agradecimiento serían lo que merecen al dejarse pegar por ti y los tuyos.

Hoy hay muchos hombres y mujeres que pueden alzar la cabeza y decirle a sus nietos: YO HICE ALGO...

jueves, 19 de mayo de 2011

Spanish Revolution



Aquellos que tratan de frenar el implacable avance del río de la vida,
serán arrollados por una marea de amor.


El mal es la ausencia de hombres buenos haciendo buenas cosas.

Esta es la revolución de los hombres y mujeres buen@s del mundo.


El extraordinario y armonioso sonido de la Revolución Silenciosa.